Los Chakras son centros de concentración de energía. En nuestro
cuerpo tenemos 21 chakras menores y 7 mayores, además de muchísimos
canales energéticos. La danza actúa en todo el cuerpo y por lo tanto en
todos ellos. Al estimular los chakras mueve una energía que puede curar.
Cuando bailamos con la cadera y la pelvis se desbloquean y liberan el primero y el segundo de los chakras principales.
El primero
está situado en la base de columna. Tiene como elemento la Tierra y su
color es el rojo. Con el comprendemos la dimensión física. Esta
relacionado con la seguridad y el deseo de vivir. Es la sede de la
Kundalini. A nivel físico representa las glándulas suprarrenales y rige
los riñones y la columna vertebral.
El segundo esta
localizado en los órganos sexuales. Tiene el elemento Agua y su color es
el naranja. Está relacionado con las emociones y el fluir. También
contiene la sexualidad y la creatividad. Está situado el inconsciente
colectivo. A nivel físico rige los órganos sexuales.
Cuando bailamos con el pecho, los hombros, la espalda y los brazos se desbloquean el tercer y cuarto chakras.
El tercero
esta situado en el plexo solar. Tiene el elemento Fuego y su color es
el amarillo. Representa el poder personal y la voluntad. Es como una
cámara de compensación de las cuestiones emocionales y de la energía
personal. A nivel físico representa el páncreas y rige el hígado, el
bazo, el estómago, la vesícula biliar y aspectos del sistema nervioso.
El cuarto
está en el centro del pecho. Su elemento es el Aire y su color es el
verde. Es el centro mediante el cual sentimos el amor. Donde reside la
capacidad para dar y recibir amor. A nivel físico representa el timo y
gobierna el corazón, la sangre y el sistema circulatorio. Influye en los
sistemas inmunológico y endocrino.

Cuando bailamos con el cuello y la cabeza desbloqueamos y abrimos el quinto, sexto y séptimo chakra.
El quinto
está situado en la garganta. Tiene como elemento el Eter y su color es
el azul. Es el centro de expresión, comunicación y juicio, es el puente o
conexión entre la razón y el corazón. A nivel físico representa la
glándula tiroides y rige los pulmones, las cuerdas vocales, el aparato
bronquial y el metabolismo.
El sexto está localizado
en el centro de la frente, conocido como tercer ojo. Su color es el
índigo –combinación de rojo y azul-. Rige la mente, la intuición y la
naturaleza espiritual. A nivel físico representa la glándula pituitaria y
gobierna el cerebro inferior y el sistema nervioso, los oídos, la nariz
y el ojo izquierdo –el ojo de la personalidad-.
El séptimo
es el chakra corona, situado en la parte superior de la cabeza. Su
color es el violeta o blanco –la combinación de todos los colores-. A
través de este chakra se alcanza la conexión y la integración con Dios. A
nivel físico representa la glándula pineal y rige el cerebro superior y
el ojo derecho
En la danza oriental baila todo nuestro
cuerpo, por ello se desbloquean nuestros chakras y la energía fluye
libre, liberando nuestra mente y a menudo curando nuestros problemas no
sólo emocionales sino físicos.