La
danza árabe actúa directamente sobre los centros de energía del cuerpo,
llamados "chakras", eliminando bloqueos, tensiones y problemas de
comunicación entre dichos centros, armonizando y dejando fluir esas
energías por todo el cuerpo en un mecanismo en que recibimos energías
del entorno, las asimilamos y devolvemos renovadas.
Resultados: buen humor, sensación de bienestar y agilidad, actitud de entrega y generosidad en las relaciones humanas, tornando a sus practicantes màs sociables y activos.
Produce desbloqueo de emociones reprimidas y tensiones acumuladas a través del tiempo por los difíciles planteos del diario vivir, la concentración que debe dirigir hacia la música y los movimientos de las coreografías hace que se desentienda de los problemas, para luego retomarlos con una óptica mas positiva.
Purificación
de la mente: estimula la memoria, concentración, y capacidad de
responder físicamente a estímulos y órdenes dadas por el cerebro,
permite un mejor control sobre las acciones, movimientos, coordinación
motora e impulsos.
Desarrollo:
de la sensibilidad, el ritmo y los reflejos. Cada mujer ha visto que se
trata de una danza que le brinda especial respeto, descubriendo su
fortaleza, belleza y coraje para afirmarse como el ser privilegiado que
es, dado que el creador ha compartido con ella la facultad de dar vida.
Resultados: buen humor, sensación de bienestar y agilidad, actitud de entrega y generosidad en las relaciones humanas, tornando a sus practicantes màs sociables y activos.
Produce desbloqueo de emociones reprimidas y tensiones acumuladas a través del tiempo por los difíciles planteos del diario vivir, la concentración que debe dirigir hacia la música y los movimientos de las coreografías hace que se desentienda de los problemas, para luego retomarlos con una óptica mas positiva.

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